Lección 1: Introducción

A lo largo de la historia humana, siempre hemos tenido un “apetito” irresistible que desperdiciar; el desperdicio de alimentos siempre ha sido un fenómeno común que está influenciado por varios factores como los desarrollos económicos, culturales y tecnológicos. Sin embargo, ha surgido como un problema global importante en los últimos años, y las razones son obvias: sucedió debido a una combinación de factores como el comercio mundial de alimentos, el crecimiento de los supermercados a gran escala, el consumo excesivo y el desarrollo de técnicas avanzadas de conservación y envasado.

Todos estos factores han dado lugar a que los alimentos se echen a perder y, por supuesto, estos han llevado a un aumento del desperdicio. Por lo tanto, para abordar esta gran preocupación de una manera más efectiva, necesitamos centrarnos en identificar y abordar las razones subyacentes del desperdicio de alimentos y trabajar para implementar soluciones sostenibles que ayuden a mitigar este problema.

El desperdicio de alimentos es uno de los problemas globales más importantes que debemos abordar; si no podemos resolver el problema, podría tener graves consecuencias para nuestra sociedad. Como se puede adivinar, los posibles impactos del desperdicio de alimentos son multifacéticos y complejos. Algunos de ellos se mencionan a continuación:

  1. Preocupaciones ambientales. Una de las principales consecuencias es el daño que causa al medio ambiente, ya que los residuos de alimentos producen gas metano en los vertederos, que es un potente gas de efecto invernadero que contribuye al calentamiento global.
  2. Catástrofe económica Otro impacto significativo son las pérdidas económicas, tanto de los recursos que se utilizaron para producir los alimentos desperdiciados como del costo de la eliminación de los mismo. Estos costos pueden tener un efecto dominó que afectará a las personas y a las empresas de una manera importante.
  3. Inseguridad alimentaria. El desperdicio de alimentos también contribuye a la inseguridad alimentaria mundial. Imagínate; podríamos usar estos recursos desperdiciados para alimentar a los necesitados en los países menos desarrollados. Si no somos capaces de abordar eficazmente este problema, los riesgos serán mayores y millones de personas en todo el mundo seguirán enfrenciéndose al hambre y la desnutrición.